La castaña (Castanea sativa) se compone mayoriatariamente por los hidratos de carbono (almidón, sacarosa y fibra soluble). Las castañas gallegas, contienen un alto contenido en azucar que es lo que las convierte en una verdadera delicatessen.

Tiene un bajo contenido de proteínas, aunque de Valor Biológico más importante que el de otros vegetales, es decir, de mejor calidad. La cantidad de grasa presente en ellas también es muy baja, bastante similar a la de los cereales, y por tanto, muy inferior a la de los frutos secos.

La castaña también es una buena fuente de vitaminas C, E y B y minerales (K, P, Mg, Ca y Fe)

Su cantidad de grasa es bastante similar a la de los cereales (alrededor del 3%) y, por tanto, muy inferior a la del resto de frutos secos (50%). Entre los nutrientes reguladores que contiene, destacan el potasio (500 mg/100 g) y los folatos. Estas propiedades, junto con un contenido en agua que supone casi la mitad de su peso, convierten a la castaña en uno de los frutos secos de menor contenido calórico. Por su moderado aporte energético, se puede consumir de manera controlada en caso de sobrepeso y obesidad.

Tabla de composición (100 gramos de porción comestible)

Calorías
Hidratos de carbono (g)
Proteínas 
(g)
Fibra 
(g)
Grasa (g)
Calcio 
(mg)
Fósforo 
(mg)
Magnesio 
(mg)
Folatos 
(mcg)
165
36,6
2
5.5
2.2
145
256
234
141

mcg= microgramos.